martes, 29 de julio de 2008

El cuerpo es memoria


El mundo moderno ha traído consigo innumerables problemas que resolver. Horarios con que cumplir. Deberes y obligaciones.
Existen múltiples factores que nos exigen y nos mantienen alerta, nuestro cuerpo agotado y estresado se debate en una lucha por satisfacer nuestros requerimientos y no siempre responde como querríamos.
Tenemos conflictos de tipo afectivo, emocional y como resultado físico.
A toda la exigencia sin descanso, nuestro cuerpo nos pasa factura.
Cuando hay un conflicto en nuestra psiquis, nuestra energía se bloquea, y nuestro cuerpo se vuelve rígido, se pierde la capacidad de adaptarse y de fluir con el entorno.
El masaje profundo, desempeña un papel importante en el proceso del restablecimiento del fluir de la energía, al disolver espasmos musculares cónicos asociados a problemas originados en nuestra psiquis.
Los tejidos son el almacén de la memoria adquirida, con la manipulación adecuada se libera la energía aprisionada y se interviene en el orden psicoemocional del paciente.
En cuanto se disuelven los nudos que aprisionaban energía el paciente pude sentir que esta curado, sin embargo, la alteración que lo llevo a ese estado permanece,
En la práctica, el terapeuta debe estar atento a los aspectos biológicos del estrés.
El trabajo en el cuerpo y la energía elimina bloqueos, mejora la condición general, llevando a un estado de equilibrio y relajación y volviendo al cuerpo a su estado ideal en el que su manifestación física será alivio y mayor belleza.

lunes, 28 de julio de 2008

Masaje lomi-lomi tradicional hawaiano


El lomi lomi cuyo origen estuvo presente en la antigua polinesia es una antigua terapia de la medicina tradicional hawaiana.
Constituye mi técnica principal de manipulación física de la energía.
Comprende u conjunto de métodos de la educación y el tratamiento de la esfera sicoemotiva, unido a la manipulación de los tejidos blandos.
Es una de las múltiples estrategias que utilizaban los chamanes de la antigua polinesia para estimular el cambio.
Trabajar el cuerpo es fundamental, ya que el conjunto de neutra realidad personal, nuestra vida corporal moldea nuestra existencia.-
Entramos a través del cuerpo en la energía vital, no solo endereza la postura sino que trabaja la energía interior mediante la cual se obtienen todos los demás resultados.
Nuestro cuerpo manifiesta exteriormente lo que hay en nuestra experiencia intelectual y emocional.
A través del masaje se consigue llegar a estados de conciencia distintos, armonizando y equilibrando todo nuestro yo.
Nueras enfermedades se originan de nosotros mismos, nuestro modo de vida estresante, que no esta de acuerdo con la naturaleza, inhibe la homeostasis del organismo.
Es llamativo que el término para designar la salud por los hawaianos es, “ola”, que también se traduce como, vida, abundancia de energía o paz.
Si embargo enfermedad se dice “ma- i”, que significa estado de tensión.
La misión del terapeuta es ante todo y sobre todo, lograr que el fluir de energía se haga optimo y así restablecer el equilibrio en el organismo, liberando la mente , el espíritu y por ende el cuerpo de cualquier bloqueo.

Cuencos Tibetanos


Uno de los instrumentos que me ha sido útil en mi terapia.
Adjunto información de una especialista:
La terapia del sonido aplicada con los cuencos tibetanos tiene, según la Musicoterapia, un efecto curativo muy potente además de ser de una gran belleza. Quien ha escuchado el sonido o música los cuencos tibetanos no los olvidará nunca en su vida.
¿Qué es la terapia con cuencos tibetanos?
Es un masaje sonoro realizado con estos instrumentos metálicos (cuencos tibetanos).Se utilizan golpeándolos o frotándolos con una baqueta y producen un sonido cargado de armónicos de naturaleza sanadora.El paciente se estira en una camilla, cierra los ojos, y exclusivamente se concentra en el sonido que produce el terapeuta al tocar los cuencos tibetanos.
Los cuencos tibetanos han sido creados con conciencia e intención y son utilizados como guías en ritos ceremoniales, viajes astrales, el despertar de la conciencia y en la curación de enfermedades tanto a nivel físico, psíquico, mental, emocional y espiritualmente.
Los cuencos tibetanos están compuestos por una aleación de siete metales: plata, oro, mercurio, estaño, plomo, cobre y hierro y forjados de forma artesanal.
¿En qué se basa la terapia del sonido con cuencos tibetanos?
Toda terapia basada en el sonido, se basa en el principio de resonancia, por el cual una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable.
El principio de resonancia designa la capacidad que tiene la vibración de llegar más allá, a través de las ondas vibratorias y provocar una vibración similar en otro cuerpo. Es decir es la capacidad que tiene una frecuencia de modificar a otra frecuencia.
Las mujeres que viven juntas o que pasan muchas horas juntas acaban ajustando sus ritmos hormonales. El ejército sabe que cuando cruzan un puente no pueden ir en formación, por el peligro de rotura del mismo, por lo que abandonan la formación hasta que lo han acabado de cruzar. Sendos ejemplos del principio de resonancia.
Además el sonido modifica nuestras ondas cerebrales, ayudándonos a entrar en otros niveles de conciencia, donde son posibles los estados de sanación espontánea y estados místicos, haciéndonos más receptivos a la auto-sanación.
El tercer factor de la terapia del sonido con cuencos tibetanos, son los armónicos. Cada vez que se produce un sonido aparecen los armónicos. Estos armónicos tienen efectos altamente beneficiosos sobre nuestro cuerpo y sobre nuestro campo energético.Aunque no podamos escuchar frecuencias que están fuera de nuestro campo auditivo, ni podamos producir sonidos o frecuencias que estén fuera de nuestra capacidad, sin embargo mediante los armónicos podemos resonar con ellas.
¿En qué nos puede ayudar la terapia con cuencos tibetanos?
El médium Edgar Cayce predijo que el sonido sería la medicina del futuro y esto ya está ocurriendo.
Los grandes expertos en terapia de sonido ya han descubierto científicamente que mediante el sonido se puede conseguir la auto-destrucción de las células cancerosas y la curación de infinidad de enfermedades.
Los cuencos tibetanos son instrumentos de curación, sanación, relajación y meditación, ayudándonos a establecer una vibración saludable en todo nuestro organismo, tanto a nivel físico, mental o psicológico, emocional y espiritualmente.
Son un medio maravilloso para equilibrar los chackras y cambiar la conciencia desde un estado alterado de ansiedad y estrés hacia un estado de paz, relajación y serenidad, induciendo estados de sanación espontánea y estados místicos y elevando nuestra frecuencia vibratoria.
Las personas que han experimentado un masaje sónico con cuencos tibetanos experimentan grandes cambios, mayor claridad mental, aumento de la creatividad, mayor concentración, mayor visión de futuro y una gran sensación de paz. El resultado es un individuo más productivo, más centrado, más feliz, más sereno, más equilibrado, más en paz consigo mismo.
Existe un espacio de paz en nuestro interior y los cuencos tibetanos nos ayudan a entrar en él, nos ayudan a resonar con nuestra verdadera conciencia o yo superior y con ese sentimiento de paz y serenidad que todos llevamos dentro.
A nivel físico se utilizan en la curación de cualquier enfermedad; para recargar nuestro sistema energético, para aliviar el sufrimiento y el dolor (incluye el dolor emocional), para eliminar inflamaciones, para estados de ansiedad, angustia, estrés, depresión, tristeza, insomnio, hiperactividad.
Hace que los sistemas biológicos funcionen con más homeostasis; calma la mente y con ello el cuerpo y tiene efectos emocionales que influyen en los neuro-transmisores y los neuro-péptidos, que a su vez ayudarán a regular el sistema inmunitario, el sanador que llevamos dentro.
Origen e historia de la terapia del sonido con cuencos tibetanos
Según el gran maestro bodhisattva tibetano Gwalwa Karmaza, los cuencos cantores del Tíbet emiten el sonido del vacío, que es el sonido del universo manifestándose. Son el símbolo de lo incognoscible y como aleación datan de la época del buddha histórico, Shakyamuni (560 - 480 a C.).
Los orígenes de los cuencos tibetanos y su historia detallada se pierden en el pasado lejano y seguramente es un regalo de la religión chamánica Bon, que existía en el Tíbet varios siglos antes de la llegada del budismo.
Tradicionalmente los cuencos tibetanos se utilizaban para la meditación y la sanación en los monasterios de monjes.
Autor: María PrietoMúsico, naturópata y terapeuta de la voz y el sonido

viernes, 25 de julio de 2008


Hace mucho tiempo, un gran sabio ser decidió compartir su alegría y plenitud con toros seres, así que primero preparo un hogar maravilloso, agua cristalina para bañarse y beber, luz y calefacción en la graduación perfecta, una alfombra verde que se auto reconstruye, alimento apetitoso y saludable, animales de compañía hermosos y graciosos, deliciosos aromas y preciosos colores.
Cuanto todo estuvo listo creo a un ser perfecto para aquel lugar, le dio la capacidad de disfrutar de cada detalle, y lo coordino a tal punto con ese medio ambiente, que tanto el como su entorno se harían bien mutuamente.
Pero al pasar de los años, el hombre se alejo del plan, creyó en su soberbia que el plan era obsoleto, y en nombre del mal llamado “progreso” altero las normas.
Fue así que se alejo de las cosas que habían sido seleccionadas para cuidarlo, y comenzó también a estropear lo que el debería cuidar.
Se vistió con sintéticos que según el eran mejores que lo existente en la naturaleza, se alimento quitándole propiedades a los alimentos porque según el los estaba “refinando”. Dejo de caminar directamente sobre la tierra y se alejo del pasto, las flores y los árboles porque vivir lejos, amontonados y vestidos era “civilizado”.
Al pasar de los años, como todo mecanismo que es usado para lo que no se creo, empezó a funcionar mal, a enfermarse.
Y de pronto se dio cuenta de que, ¡caramba! Resulta que usar ropa de fibras naturales era saludable! Y volvió a ponerse de moda el usar algodón y prendas de seda.
Resulta que era hacia bien comer alimentos integrales! Y así nació el naturismo y la comida macro biótica.
Parece que era terapéutico el perfume de las flores! Y así nació la aromaterapia.
Y de ese modo el ser humano muy lentamente va encontrando el camino de regreso a lo que le hacía bien. Para lo que estaba hecho.
¡! Para vivir en este planeta!!
Solo así se puede encontrar la armonía y el equilibrio perdidos.
Solo hay que tener esperanzas de que mientras evoluciona en su lento regreso, no llegue demasiado tarde.

Monica Fredo Terapeuta Masajista

Monica Fredo Terapeuta Masajista